lunes, 7 de mayo de 2012

Medio tiempo

Tomarme el tiempo libre
expandir el universo
escribir poesía, que parezca poesía
irme a Buenos Aires, seguir la fiesta
pararme sobre las manos
hacer equilibrismo en tu baño
dejarme caer los ojos, confiar en la risas
copiarme las canciones
inventarme a los genios, botar los deseos
estafar al sistema
las luces blancas son insípidas
volverme a conocer
escribir poesía, que parezca poesía
dejar de creerme artista, empezar por no tomarte enserio
cambiar los bolívares, gastar la plata.

martes, 28 de febrero de 2012

Del amor y sus tormentas

-Ten calma, vente a acostar que ya es tarde.
-Jódete tu y tu calma, trabaje todo el día, no me dura la plata y ya no se puede caminar en la ciudad, NO SE PUEDE CAMINAR EN LA CIUDAD.
-¿Y si caminas sobre mi?
-Dale.
-Con cuidado que esta mojado.
-Déjame buscar el paraguas.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Nuevos Mercados

- Creo firmemente que la literatura te vuelve la vida una mierda.
- Igual las drogas.
- Pero para la primera no hay centros de rehabilitación.
- ¿Y si abrimos uno?
- Tu siempre pensando en la industrialización.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Repeticiones

Alicia, ¿Te gustaría quedarte en casa?
- No lo se, creo que me estas acosando, por eso que siempre repites de no poder vivir sin mi, no me das confianza.
Pero que dices! yo puedo vivir sin ti, lo que no soporto es dormir en trincheras, territorio minado.
-¿Trincheras?
Claro! no ves que la sabana me tiene amenazado, me susurra y pide que vuelvas, que asumas tu guerra.
-He ahí el problema de tener lados en la cama.

sábado, 22 de octubre de 2011

Cuba Libre

Me he purificado, ya se quien eres, conozco tu habitación, la fuente, la ducha de cerveza donde aclarabas el cabello, he aprendido a verte en las mañanas, saber que no me recuerdas, sabernos a fábula; como nos encanta jugar a la literatura, ser personajes sin nombre, de reparto, relleno de película.
Me tomabas fotos dormido para preservarme, me mantienes congelado en la esquina derecha del corazón, esa donde el sol no llega, por que tienes miedo de que mi enfermedad no tenga cura, que yo en persona sea un cáncer, me congelas para investigar, para aliarte a la ciencia, sabes que el arte en estos casos entretiene pero no sana.
Me pregunto ¿Cuando te iras de mi cama? quiero quitarme las cuerdas de las manos, dejarme morir tranquilo, ver la ventana sin tu silueta, sin tus tetas y la espalda manchada.
Nunca supe recorrerte, perdí tu mapa, pero se quien eres, se perfectamente quien eres, la receta es sacarte de la casa, bajar contigo cual agua por la escalera, inundar la entrada con gritos, con desprecios.
Estúpidamente eso solo pasa en los sueños, no puedo hacértelo, si me sonríes con mas de doce caras, tienes un poco de cada una, de cada gota de pasado, de sus arquetipos y orgasmos, de mi piel, mi saliva, mis ansias.
Me tienes miedo por que conozco tu truco, se que atraviesas las paredes, algún día podre comprobarlo y venderé la noticia a un diario, como señal de transito quemare el dinero y me quedare con el tesoro de no tenerte en casa, de poder des congelarme, de salir corriendo.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Piso mojado

Desde que empece a escribir, he estado mas cerca de ser un borracho que un poeta.

Cuidado con la cornisa, cuidado.

miércoles, 6 de julio de 2011

Roux

Te extraño desde las plantas, si desde esas latitudes, de abajo hacia arriba
Te extraño y voy subiendo por tus piernas, no cubiertas, lampiñas y suaves
Te extraño hasta llegar al declive, al roce de tus armas
Esas dos pistolas que amenazan mi vida con tranquilidad y sin pólvora
Te voy extrañando un poco hasta bañarme en tu laguna
Nadando lentamente con los labios
Te extraño en tus montañas nevadas de copos pasteles
Te extraño hasta llegar a tu cielo que es rojo intenso, que evoca la energía, la rabia, la lejanía
Te extraño tomando tus manos y chocándote contra la piel, contra las sabanas, para deshidratarme, valorar la vida y no dejar vencer el recuerdo.

Últimamente quieren darle fecha de caducidad a todo, ¡salvemos esto! Que como ambos sabemos, no lo fabrico una corporación.

José Miguel Fernández